De la Gestión del Cambio a la Evolución Cultural

Desafío

Prodismo, una empresa de matrices y dispositivos, con una larga trayectoria en el mercado nacional e internacional, se enfrentaba a desafíos significativos en su competitividad. Buscaban robustecer y eficientizar sus procesos para mantenerse relevantes en un mercado cada vez más dinámico y competitivo.

La demanda inicial fue de optimizar sus procesos internos, mejorar la eficiencia operativa, reducir costos y aumentar la calidad de sus productos. Ante la misma diseñamos un proceso tomando como referencia la metodología de gestion del cambio de Kotter. La empresa vio una mejora en la eficiencia operativa y una reducción en los costos de producción. La calidad del producto también aumentó, lo que se tradujo en una mayor satisfacción del cliente.

Sin embargo, pasaron algunos años y el impacto inicial perdía efecto, el cliente identificó la necesidad de un cambio más profundo. En las múltiples conversaciones que se abrieron acordamos que para sostener el cambio era crucial alinear las actitudes de sus empleados, alinear/unificar la cultura a la estrategia.

Solución

Diseñamos un proceso integral de evolución cultural, comenzamos midiendo el nivel de desarrollo actual de la cultura e indagando  la Cultura Meta-Deseada. Para esto administramos la encuesta de cultura de Values Barrett Center, realizamos focus group. Rediseñamos la Cultura y activamos los drivers claves para poder unificarla y alinearla.

El proceso incluía trabajar sobre un nueva organización del trabajo, mejorar e innovar los procesos ya definidos de una manera participativa entre distintas áreas, garantizando que todo este cambio operacional permitiese que la empresa sea un buen lugar para trabajar siempre.

La Dirección, el área de personas y el equipo de gerentes y mandos medios se comprometieron activamente con el proceso y esto se transmitió al resto de la organización. Conversaciones poderosas se sucedieron y permitieron que los lideres se transformasen para transformar.

 

Resultado

La transformación integral no solo optimizó e innovó sus procesos, sino que también cambió y unificó su cultura organizacional.

Gracias a una visión holística y una implementación cuidadosa, lograron posicionarse nuevamente como líderes en su sector, con una base sólida para enfrentar futuros desafíos.

Este caso destaca la importancia de abordar tanto los aspectos técnicos como humanos en la gestión del cambio, demostrando que una cultura organizacional sólida es fundamental para el éxito a largo plazo.