Prodismo, una empresa de matrices y dispositivos, con una larga trayectoria en el mercado nacional e internacional, se enfrentaba a desafíos significativos en su competitividad. Buscaban robustecer y eficientizar sus procesos para mantenerse relevantes en un mercado cada vez más dinámico y competitivo.
La demanda inicial fue de optimizar sus procesos internos, mejorar la eficiencia operativa, reducir costos y aumentar la calidad de sus productos. Ante la misma diseñamos un proceso tomando como referencia la metodología de gestion del cambio de Kotter. La empresa vio una mejora en la eficiencia operativa y una reducción en los costos de producción. La calidad del producto también aumentó, lo que se tradujo en una mayor satisfacción del cliente.
Sin embargo, pasaron algunos años y el impacto inicial perdía efecto, el cliente identificó la necesidad de un cambio más profundo. En las múltiples conversaciones que se abrieron acordamos que para sostener el cambio era crucial alinear las actitudes de sus empleados, alinear/unificar la cultura a la estrategia.